Antes de comprar, pensábamos que el piso estaba bien y que solo había que reformar cocina y baños.
Con el análisis de Edu vimos que la distribución no tenía sentido y que la reforma iba a ser mucho más compleja de lo que parecía.
Al final descartamos esa vivienda y encontramos otra con mucho más potencial.
Solo con esa decisión ya amortizamos de sobra la asesoría.
Teníamos un piso de los años 80 totalmente compartimentado y oscuro.
Edu nos planteó una redistribución completa que nunca se nos habría ocurrido: cambió la zona de día, ganó luz y aprovechó mucho mejor los metros.
La diferencia entre el antes y el después es brutal, pero sobre todo se nota en cómo se vive la casa.
Ahora todo tiene sentido.
Llegamos a Edu desde su canal de YouTube con muchas dudas sobre qué comprar.
Nos ayudó a analizar varias opciones y a entender realmente qué estábamos comprando.
Una vez elegido el piso, diseñó la reforma y llevó la obra.
Tener a alguien que controla tanto la parte técnica como la decisión de compra da muchísima tranquilidad.
Estábamos a punto de firmar arras por un piso que nos encantaba.
A simple vista parecía una buena oportunidad, pero Edu detectó varias cosas que nosotros no habíamos visto: problemas de ventilación, una distribución difícil de optimizar y limitaciones para la reforma.
Nos explicó todo con claridad y números, y decidimos no seguir adelante.
En ese momento duele, pero con perspectiva fue una de las mejores decisiones que hemos tomado.
Evitar ese error ya justificó todo el proceso.
En una sesión analizamos contigo la vivienda (o las opciones que estés valorando) y te doy un criterio técnico claro para decidir:
si comprar, negociar o descartar.
Una buena decisión aquí puede ahorrarte decenas de miles de euros.